Uso de bacterias ¿hay contra indicaciones?


El tema de las bacterias en nuestros acuarios siempre me ha fascinado y personalmente lo tomo como mi siguiente frontera de aprendizaje. No es un tema simple, pues aún nos falta mucho por conocer, pero por dicha hoy cada vez más acuaristas comprenden que una buena parte del éxito de nuestro acuario pasa por comprender bien el rol de las bacterias y que, por tanto, debemos hacer esfuerzos para aprender conforme el conocimiento y la ciencia lo permitan sus diferentes roles.


En nuestro pasatiempo hoy encontramos muchos productos que nos proponen bondades en los resultados de las bacterias que ofrecen, encontramos sales probióticas, bacterias para ciclados, bacterias para remover limos, alimentos probióticos, bacterias en fangos para usar en el sump, etc.


Para los acuaristas que inician en el pasatiempo el primer acercamiento con las bacterias se reduce ciclar el acuario, para unos con más tiempo, a su rol como estabilizador del ecosistema artificial removiendo nutrientes. Otros acuaristas un poco más avanzados buscan alimentar sus corales creando nieve marina o por medio del bacterioplanton. Todos estos, como ejemplos de diferentes roles.


Pero indistintamente del nivel de conocimiento que tengamos de las bacterias también vale preguntarse:


¿Cuántos acuaristas son conscientes de que pueden existir algunos riesgos con su uso en determinados momentos?


En este tema de las bacterias y según su propósito o tareas que pueden realizar en el acuario podríamos hacer tres grandes grupos:


1.Ciclo del Nitrógeno

Este primer grupo de bacterias ampliamente conocido por los acuaristas está referido al ciclo del nitrógeno: bacterias nitrificantes y desnitrificantes.



Por medio de estas bacterias, por un lado logramos el proceso de nitrificación por el cual se degrada la amonia y el amoniaco a nitritos y luego a nitratos. Por otro lado, tenemos la segunda cara de la moneda como le llamo, el proceso de desnitrificación y por el cual el nitrato es transformado a nitrógeno gaseoso y así logramos remover el nitrógeno de nuestros acuarios.


En la etapa de la nitrificación y sin entrar en mucho detalle podemos citar dos grupos de bacterias unas que oxidan la amonia y el amoniaco y a nitritos y otro grupo que oxida el nitrito a nitrato.


En nuestro pasatiempo típicamente cuando pensamos en las bacterias que oxidan el amoniaco y o la amonia hablamos de géneros de bacterias como las nitrosomas, nitrosococcus y nitrosospiera y para oxidar los nitritos de géneros como nitrobacter, nistrospira y nitrococcus. Todas estas bacterias requieren del oxígeno para convertir el amoniaco o el nitrito, mientras que las bacterias de la segunda cara de la moneda, la de la desnitrificación, requieren vivir, para convertir el nitrato a nitrógeno gaseoso, en entornos anaeróbicos.


2. Bacterias Probióticas.

Estas bacterias como apuntamos antes, hoy las encontramos presentes en marcas de sal como la de Tropic Marin Syn-Biotic o bien, en algunos alimentos para peces y corales.

La idea básica de incorporarla en los productos llamados probióticos es que los peces las traguen de la columna de agua y estas se lleguen a alojar en los intestinos de los peces donde luego se multipliquen y mejoren su salud.


Incluso se estima que se pueden alojar en las membranas mucosas de los peces y combatir bacterias nocivas o patógenas.


Para los corales la idea básica es que estén disponibles estas bacterias beneficiosas como alimento.


En el caso de este rol probiótico se reconocen bacterias de los géneros Bacillus y Micrococcus.




3. Bacterias Degradadoras.

En este último grupo, por el trabajo que realizan las bacterias, tenemos todas aquellas que nos ayudan a degradas detritos, sedimentos, lodos y limos.

Por medio de estas bacterias se eliminan los excesos de biomasa que se van acumulando en poros, grietas o en áreas de sustrato sin movimiento y que son terreno fértil para que crezcan ahí algas indeseables.


Imagen con fines ilustrativos. Desconozco su eficiencia

En este grupo podemos reconocer géneros de bacterias como Pseudomonas y Acinetobacter.


Aunque parece simple el trabajo de estas bacterias aún nos queda mucho que avanzar en nuestro pasatiempo, sobre todo si hablamos de productos que ofrezcan estas bacterias, pues hay muchas bacterias que son especializadas en determinados hábitats y ello hace que su utilidad sea o no materializada y por tanto, se aprecien resultados para el acuarista.


Este hábitat especializado o propicio para ellas está determinado por la temperatura del agua del acuario, por el contenido de oxígeno disuelto, por el pH existente, por los suministros de alimentos para estas, entre otro factores.


Dependiendo del hábitat que crean estos factores así será la existencia de las bacterias y su trabajo eficiente o no. De los elementos antes citados y dada su variabilidad en nuestros acuarios los de mayor relevancia serían el del nivel de oxígeno, variabilidad de pH y suministro de alimentos, dígase fuentes de nitrógeno, fosfatos y carbono.


Debemos entender que las bacterias aeróbicas obtienen su energía por medio de la respiración, pues ellas usan el oxígeno para convertir compuestos que les son ricos en energía, como los azúcares.


Las bacterias, por tanto, que se encuentran en entornos pobres en oxígeno no pueden tener una buena respiración celular por la ausencia de este y al darse ello, siendo bacterias facultativas, optan por una vía diferente, un metabolismo por fermentación. El cual es un proceso catabólico de oxidación incompleta, que no requiere oxígeno y que da como producto final un compuesto orgánico que en la mayoría de los casos es un ácido orgánico que impactará nuestro pH.


Aquí un primer acercamiento a los efectos negativos, sea esos no deseados por nosotros y creado por bacterias que nos son útiles y que nos comienzan a contestar aquella pregunta que inicialmente les planteaba:


¿Cuántos acuaristas son conscientes de que pueden existir algunos riesgos con su uso?




Dada la formación de estos eventuales ácidos orgánicos, el detalle a cuidar u observar es no abusar de estos productos que nos ofrecen bacterias para remover limos, lodos o detritos, pues en ausencia de oxígeno, sea cuando se asientan en zonas anóxicas, pensemos por ejemplo en las zonas internas los anillos o biobolas de cerámica que ponemos en el sump y que además ofrecen un amplio espacio para alojar millones de bacterias, podríamos tener por resultado afectaciones del pH.


Cuando recién ciclamos un acuario es normal que por la ausencia del desarrollo de estas colonias bacterianas no se de mayor afectación al pH, pero conforme estas se reproducen y crecen en densidad poblacional, aunque sea lentamente, por ese entorno más ácido de pH, nos dará más ácidos orgánicos en la columna de agua en el paso del tiempo y podríamos observar afectaciones al pH y consecuentes oscilaciones de este como resultado de esa “lucha” entre nuestro buffer y esos ácidos.


Ahora bien, si el acuario ya tiene tiempo de estar funcionando y agregamos estas bacterias el riesgo de encontrar efectos negativos podría ser mayor. Veamos la razón. Dada la presencia de sedimentos calizos formados con el paso del tiempo estos sedimentos tienden a absorber fosfatos y dar paso a la formación de fosfato de calcio que es un compuesto difícil de disolver y queda acumulándose en rocas y sustratos.


Cuando se usan estas bacterias de forma desmedida, con tal de realizar un “reseteo” de poros de las rocas o limpieza de sedimentos en grietas u otros depósitos de sedimentos podría dar lugar una liberación muy fuerte de fosfatos dada la actividad de estas bacterias.


¿Cuántos acuaristas son conscientes de que pueden existir algunos riesgos con su uso de bacterias?



Con todo lo explicado hasta ahora es mi intención que simplemente seamos conscientes que existen, eventualmente, efectos negativos en el uso de bacterias buenas y positivas.


Cuando abusamos de su uso, con productos que nos las ofrecen, no solo podemos llevar los compuestos nitrogenados y fosfatos a ser indetectables, sino también a afectar el pH y liberar fosfatos de forma abrupta.


Conociendo estos efectos el acuarista ya sabrá, o deberá hacer una mejor administración del uso de las bacterias y que los resultados de limpieza que se buscan no sean abruptos en el tiempo, sino logrados paulatina y progresivamente.


Otro efecto en acuarios viejos es la liberación de iones metálicos indeseados, por ejemplo iones de cobre alguna vez usado en el acuario y que han ido quedando “atrapados” en estos depósitos por el paso del tiempo y que por la acción de las bacterias son liberados, así que nuevamente no podemos ser agresivos en la eliminación de sedimentos que se han acumulado por años en nuestros acuarios.


Debemos proceder paulatinamente sin crearle al ecosistema cargas que no puede manejar ni exportar.


Como opinión final tendría que decir lo ya muchas veces repetido este pasatiempo: este pasatiempo es de constancia de rutinas y paciencia, los caminos cortos no existen, las cosas no se logran de la noche a la mañana.


La colonización de las bacterias deseables para nuestros acuarios tiene su propio tiempo, es paulatino y los acelerantes no siempre son una solución permanente si deseamos una biología estable en el acuario.


Antes de tomar un atajo, para remover fosfatos, compuestos nitrogenados, sedimentos, detritos, lodos o limos de forma agresiva por bacterias, tengamos buenas prácticas de filtración evitando que se formen estos depósitos de detritos por el paso del tiempo gracias a una buen exportación de nutrientes o consumo por macroalgas, usando removedores de fosfatos como Rowa, etc y si debemos usar las bacterias usémoslas correctamente teniendo los compuestos nitrogenados y fosfatos en rango, sin abusos en el uso de bacterias para no crear ácidos orgánicos que el buffer de pH no maneje o quede comprometido y que si se liberan fosfatos, del fosfato de calcio, sean liberados de forma controlable al ecosistema y no de golpe de forma que afecten o estresen los corales y lo mismo para esos iones de metales que también podría ser liberados por estas bacterias.


Reitero para despedirme de esta nota, no estoy en contra del uso de productos comerciales que nos ofrecen bacterias positivas, de hecho me gusta usar algunos de ellos. La idea con esta nota es que tengamos un uso más informado de estos productos y aprendamos a usar correctamente.


Los invito a darle una leída a las notas que abajo les recomiendo y que explican el rol de las bacteria púrpuras no sulfurosas como actores relevantes para un mejor acuarismo.