Los Anfípodos

Actualizado: 21 ene

En mis inicios como acuarista marino, sin acceso a Internet y tan solo con algunas revistas mensuales que llegaban tres meses después de publicadas, las sorpresas que iba uno encontrando de organismos pequeños en el acuario era toda una aventura, no se sabía que eran, no había cómo saberlo, salvo que te toparas en un revista una fotografía y lastimosamente el pasatiempo en Costa Rica era muy empírico por aquellos por lo que no muchos te podían guiar.

anfipódos acuario

Por dicha hoy es todo más fácil, incluso poder compartir una nota como esta con ustedes, pero encontrarse en aquellos años un pequeño crustáceo de dos, tres o cuatro milímetros y saber que tu no lo pusiste ahí, era un gran descubrimiento y pasar de ver uno a ver toda un tropa semanas después no solo te asombraba sino que también te hacía preguntarte, y ahora ¿serán bueno o malo tenerlos?


Los anfípodos son un orden de pequeños crustáceos en los que podemos ubicar más de diez mil especies que han sido descritas y la más grande de ellas, la Alicella gigantea puede alcanzar la talla de treinta y cuatro centímetros. Estos organismos a diferencia de los decápodos no tiene caparazón y se diferencia de los isópodos por varios grupos de apéndices que difieren en forma y función.


Alicella gigantea
Alicella gigantea

Aunque si revisamos en Internet sobre los anfípodos podemos encontrarnos alguna que otra historia de terror causada por un tipo de anfípodo Lysianassid que en el dos mil diecisiete fue el responsable de un ataque, al estilo piraña, a un joven en las aguas de Bringhton, Australia.


anfípodo Lysianassid
Anfípodo Lysianassid

El joven llegó a su casa sangrando por cientos de pequeñas mordeduras en sus piernas, producto de las investigaciones se descubrió que las mordeduras eran resultado de un tipo de anfípodo lisiamásido que es carroñero y vive de la carne de los animales. Este organismo cuenta con un sentido del olfato muy agudo, tienen quimiorreceptores, por lo que pueden detectar las sustancias químicas en el agua y las que desprende la carne o el pescado en descomposición. Aunque estos ataques no se usuales a las personas, Sam, el joven afectado es el testigo que confirma lastimosamente la excepción.



Pero la historia para nuestros acuarios es diferente, los anfípodos pueden llegar como polizones o bien los podemos “sembrar y cultivar” con colonias que introducimos y teniendo las condiciones ideales tendrán su explosión demográfica. Los anfípodos se encuentran entre los ”bichos” de mayor cantidad en el acuario y si ponemos atención en un acuario maduro o casi maduro seguro los podremos observar.


Anfípodo Acuario
Anfípodo

Estos organismos son excelentes herbívoros de microalgas y macroalgas por lo que juegan un rol en su control y es fácil observarlos en el refugio de macroalgas y por supuesto forman parte de los estratos iniciales de la red trófica. Su reproducción es simple mientras tengan sus algas y difícilmente se hacen plaga pues estarán limitados al alimento disponible y el espacio seguro. Sus larvas, que son en esta etapa nadadoras salen directo de sus madres a la columna de agua, por lo que son un rico y nutritivo alimento para peces y corales.


No es extraño ver estos organismos también entre los pólipos del coral, donde se acumulan algas y pueden confundir al acuarista que inicia haciéndole creer que es una plaga que está dañando sus zoas u otros corales pétreos, aunque esto sí podría ser un caso como veremos.


Claro está que si la población se sale de control, por exceso de comida, de algas entre el coral, podría ese exceso de población de anfípodos generar estrés adicional al que ya crea el alga al coral y así ver los corales resentidos, pero esto, salvo la excepción que veremos adelante, debe llamarnos la atención por dos cosas; la más factible, es el llamado de atención al manejo de nutrientes que está teniendo el acuario, pues la alta población de anfípodos está correlacionada con una mayor abundancia de alimentos disponibles en el acuario y la segunda razón, es porque existe un porcentaje de anfípodos que sí es carnívoro, como veremos adelante, y que sí podría estar dañando las zoas y otros corales. No son los agresivos anfípodos de nuestra historia inicial del joven Sam, pero si son anfípodos carnívoros


anfipodo

Aunque para su control podemos usar depredadores biológicos, que refiero al final de la nota, estos organismos también saben que hacer para protegerse, pues aprenden a evitar a los depredadores para que no se extinga del todo su población, pues se refugian en rincones o zonas protegidas de depredadores, como el refugio.


Claro esta que la ausencia de depredadores mantendrá una población robusta y visible fácilmente incluso durante el periodo de iluminación.


Lo normal en nuestros acuarios es encontrar anfípodos de la familia Gammaridae, pero podría existir, no con mucha frecuencia, también caprélidos. Los gammáridos albergan la mayoría de las especies del Orden Amphipoda o anfípodos por lo que son un grupo de gran importancia dentro de estos pequeños crustáceos.


Los grammaridos, como arriba apuntamos para los anfípodos, son extraordinarios por el papel que desempeñan en el control de la biomasa de las algas y su control en el asentamiento de esas algas en los invertebrados sésiles, como nuestros corales. En otra dimensión son fundamentales dentro de la red trófica pues son fuente de alimento importante y muy nutritiva para una gran variedad de organismos, sea como larvas o como anfípodos adultos.


anfipodo

Los representantes de los otros grupos de anfípodos son muy raros que se encuentran en el acuario pues son propios de hábitats diferentes y especializados.


No obstante, en nuestros acuarios pueden existir otras Órdenes de crustáceos de interés como los misidáceos (Mysidacea), los isópodos (Isopoda), los tanaidaceos (Tanaidacea) y por supuesto nuestros anfípodos (Amphipoda).


La forma del cuerpo de los anfípodos o, en general, de los crustáceos, está dictada por el tegumento externo, esa combinación flexible pero duradera de la capa más externa del cuerpo vivo, una pared corporal compuesta por una epidermis y una capa de tejido conectivo subyacente llamada "dermis", sobre la que hay varias capas endurecidas de proteínas y quitina segregadas por glándulas epidérmicas y subdérmicas.


Al tener la estructura esquelética en el exterior del cuerpo hay pocos componentes esqueléticos internos. Como resultado de este tipo de estructura, los cuerpos pueden ser muy pequeños y seguir teniendo un esqueleto funcional con todos los demás componentes corporales necesarios.


El artrópodo más pequeño conocido es el crustáceo Stygotantulus stocki, con una longitud adulta de 94 μm, sea menos de 0.1 milímetro, por el contrario, el artrópodo de mayor talla es un euriptérido fósil, o escorpión marino, que vivió hace unos 400 millones de años

y medía unos 2,5 m de largo.


Stygotantulus stocki
Stygotantulus stocki

El exoesqueleto, que no es una coraza o armadura como el que tienen las gambas, esta cubre todas las partes exteriores del anfípodo, incluidos los revestimientos del intestino anterior, o la boca y el esófago, y el intestino posterior, recordando, por supuesto, que la cavidad intestinal está funcionalmente fuera del animal ya que ello le permite crecer al crustáceo desprendiéndose de su exoesqueleto.


Esta sustitución del exoesqueleto, llamada "muda", es un proceso químico. El exoesqueleto se disuelve parcialmente y algunos de sus componentes se reabsorben. Los músculos se desprenden del antiguo esqueleto y se vuelven a unir al nuevo esqueleto segregado.


El antiguo esqueleto se divide a lo largo de "costuras" predeterminadas, lo que permite al animal, por lo general, volver a salir del antiguo tegumento. Inmediatamente después, el animal toma agua, lo que infla su cuerpo, estirando el tegumento blando a un tamaño mayor. Se segregan agentes endurecedores y después de que el esqueleto se endurece,

el animal está listo para seguir con su vida. Los crustáceos más pequeños, como las larvas, pueden mudar cada pocas horas si tienen mucha comida; los animales más grandes mudan progresivamente con menos frecuencia y pueden añadir un 10 por ciento de su masa en cada muda, aunque también es posible que se encojan si no hay comida disponible. Los animales maduros mudan con menos frecuencia, y el exceso de energía y alimentos se destina a la reproducción.

anfipodo

En nuestros acuarios el anfípodo gammarido que mayormente podemos observar tiene una longitud de unos 3 milímetros o poco más, normalmente están algo comprimidos o aplanados de lado a lado, y tienden a estar curvados en forma de "C".


anfipodo


Generalmente son de color blanquecino o gris, pero hay muchos otros colores, a veces incluso llamativos, como hemos visto en las imágenes anteriores. El cuerpo está dividido en tres regiones principales: el cefalón o cabeza, el tórax y el abdomen.


La cabeza, la principal región sensorial y de ingestión de alimentos, está formada por cinco o seis segmentos embrionarios fusionados. Esta cabeza lleva dos pares de antenas relativamente largas, generalmente consideradas sensoriales, aunque pueden tener otras.


En los machos, por ejemplo, las ramas del segundo par de antenas suelen ser más grandes que en las hembras y parecen ayudar a posicionar a la hembra durante el apareamiento.


Sus ojos compuestos están situados cerca de la base de las antenas, no están en los pedúnculos como en los camarones y cangrejos, sino a ras de la superficie del cuerpo. El tamaño de los ojos varía mucho, pero en general son bastante pequeños. En la parte inferior de la cabeza tenemos la boca en forma de hendidura que está flanqueada por unas mandíbulas muy robustas. Detrás de las mandíbulas hay varios pares de apéndices llamados maxilas o maxilípedos, que se presume son usados para la manipulación de alimentos.


El tórax, o pereón, está compuesto por siete segmentos, y cada uno de ellos lleva un par de apéndices llamados patas o apéndices torácicos.


Por lo general, en el punto de encuentro de las patas con el cuerpo, todos los apéndices torácicos llevan una gran placa que nace y cubre el primer segmento de la pata, la cual es llamada la coxa.


Esta coxa suele formar una fila de placas subcirculares relativamente grandes, presumiblemente protectoras, a lo largo de la parte inferior del tórax.


El abdomen lleva seis pares de apéndices, denominados "pleópodos". Los tres primeros pares tienen forma de paleta y se utilizan para nadar y respirar. Algunos gammátidos nadan de espaldas y algunos otros de lado. Los tres últimos pares de apéndices, denominados urópodos, junto con los tres últimos segmentos del cuerpo, forman una región corporal especializada llamada urosoma, que funciona para varios tipos de locomoción.

 
 

Los gammátidos suelen vivir tanto en el sustrato como sobre él y gracias a investigaciones sobre los contenidos intestinales examinados de estos se ha encontrado que la mayoría, se estima un 70 a 80% de las especies de gammaridos, que son detritívoros, comiendo sobre todo restos de plantas y algas, pero también de carroña si está disponible. Entre el 10 y el 20% son herbívoros y se estima que solo entre un 10 a 20% de ellos podrían ser carnívoro que se alimentan del nácar, de nematodos, otros crustáceos pequeños, caracoles y eventualmente de algunos corales blandos y pétreos.


Los anfípodos en nuestros acuarios no solo son fundamentales en los primeros estratos de la red trófica, sino que son valiosos miembros del equipo de limpieza ya que en nuestros acuarios se alimentarán de detritus, que en nuestros acuarios pueden ser un montón de cosas, como por ejemplo, algas muertas, material orgánico de otros organismos, excesos de comida y mucosidad de los corales, etc. y finalmente, porque las hembras preñadas una vez que liberan sus crías, estas como explique, serán una gran fuente de alimento para peces y corales.


Dado que existe entre un 10 a un 20% de gammaridos que pueden ser carnívoros no extrañaría que algunos acuaristas observen que sus zoas u otros corales pétreos están sufriendo un daño, mayormente estos reportes están vinculados con agresiones a zoántidos y ocasionalmente con corales pétreos de mayor tamaño. Aquí el acuarista deberá hacer un esfuerzo para distinguir si realmente hay una agresión por anfípodos carnívoros al coral o por anfípodos herbívoros/detritívoros que solo limpian las microalgas de las zoas o detritos acumulados en los corales.


La eliminación de anfípodos carnívoros no es tarea fácil pues si se utiliza algún producto químico o controlador biológico morirán tanto anfípodos buenos como malos y recordemos que mayormente los buenos son la mayor proporción. Luego, el uso de químicos o controladores biológicos no es garantía de matarlos, pues muchos se esconderán en el sustrato donde no serán afectados.


Algunos peces y otros organismos que se alegrarán mucho con la presencia de los anfípodos, al igual que de los otros pequeños crustáceos que citamos, serían los labridos, los peces mandarines como el Synchiropus splendidus, el gobio Signigobius biocellatus, el blenido Midas Ecsenius midas, caballitos de mar, dragones (pipefish), peces gobio dardo o firefish como los Nemateleotris, algunos ángeles, mariposas o halcones, pero por igual camarones o gambas, ermitaños, cangrejos y otros más organismos.